Argentina clasificó a RUSIA 2018

A los 40 segundos del inicio del partido el seleccionado ecuatoriano abre el marcador con un gol de Ibarra y cierra las gargantas de los argentinos con un nudo intragable, segundos dramáticos en los que veíamos la ilusión de Rusia escurrirse en nuestras manos.

En esos primeros minutos pensamos cómo el equipo que tiene al “mejor jugador del mundo” parecía quedar fuera del próximo mundial.

Y entonces pasó lo que debió haber pasado hace varios partidos: Lio Messi se despertó, recordó de golpe que era el 10 del seleccionado que ganó los mundiales del ’78 y del ’86, y que fue finalista en el ’30, el ’90 y el 2014, era el 10 de la selección que marcó el mejor gol de la historia de los mundiales en aquel histórico 2-1 contra Inglaterra, de la mano de dios, el 10 de la segunda selección de América con más títulos de la Copa Continental (14 títulos), recordó  y jugó, como suele hacerlo en su equipo, con energía y empuje, acompañado con un equipo que demostró que tenía algo para dar, lo que no había ocurrido en los partidos anteriores donde cada encuentro nos dejaba con un sabor amargo.

A los doce minutos, volvimos a soñar, recordamos nosotros que la que jugaba era la selección que otro 10 de Octubre, pero de 2009, palpitaba junto al corazón de un Martín Palermo que nos emocionó a todos bajo la fría lluvia del monumental aquella noche en que, también sufriendo, le ganamos a Perú y clasificamos a Sudáfrica.

Y supimos entonces que sí, que Rusia iba a contar con el seleccionado argentino… y festejamos.

¿Abrimos la polémica al no vanagloriar a Messi? Seguramente. Ahora, todos los detractores del rosarino reniegan de sus palabras, le piden perdón, le agradecen como si fuera un santo y le rinden homenajes como si ya hubiésemos ganado el mundial.

No vamos a ser injustos y reconoceremos que esta noche, en la altura de Quito, la pulga mostró por qué lleva ganados cinco balones de oro, jugó bien, brillo, tal vez no deslumbró como suele hacerlo cuando viste la camiseta azulgrana, pero brilló y alcanzó para que el corazón de los argentinos volviera a latir.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: